Prizee: Juegos Gratis y Regalos!
Clic aquí para jugar!
NOVELA
Bases
Capítulos
Continuar Historia
Continuaciones
 
 
 
 


En esta sección os presentamos las continuaciones que nos vais enviando para la novela virtual. La continuación más votada será el siguiente capítulo de la novela.
CONOCIENDO PERSONAJES
 

Cuando me desperté, estaba tumbada en un banco de la estación y me estaba atendiendo una amable enfermera. En el fondo, aún un poco borroso reconocí, al Sr Inspector, y recordé la desagradable noticia que me había dado, ¡pobre hermana mía!, no podía ser, Luisa, no!

¡Dios mío!, ¿qué iba a hacer?, sola en una ciudad tan enorme, mi hermano en Francia, mis padres en el pueblo, sin dinero, sin nada, y ahora, sin hermana. Noté que las lágrimas empezaban a surgir, y aunque no quería que me vieran llorar, no pude evitarlo. Un chico joven que estaba junto al inspector se me acercó, me abrazó y me dió un pañuelo.

- Cálmese Srta Prieto - me dijo.
- Srta Prieto, le presento a mi ayudante, el sargento Enrique Lapera - informó el inspector.

Desde el despacho se veía la calle, y entonces me dí cuenta que llegaba un hermoso Mercedes negro, y de él bajó un hombre muy elegante, de unos 50 años, pero de estructura atlética, cual fué mi sorpresa, que al cabo poco más de un par de minutos, el elegante y atractivo señor entraba en la ya concurrida sala, anunció:

- Muy buenos días, mi nombre es Miguel San Juan, y me creo en responsabilidad de cuidar por el bien de esta jovencita, ahora que su hermana ya no esta aquí. San Juan, ése era el nombre de los señores de mi hermana.

Enviado por Nea
 
EL CABALLERO MISTERIOSO
 

Al rato... me desperté. Había un señor que me tenía entre sus brazos y me estaba dando aire con un abanico.

¿Dónde estoy? - me preguntaba desorientada. Ahhhhhh, ya me acuerdo. En ese mismo instante empezé a llorar. El amable hombre me dió un pañuelo. Cogimos el carruaje y me llevó hasta una casa azul, que era donde trabajaba mi hermanita, por el camino me estuvo contando, al verme más relajada, que mi hermana había sido asesinada. No me quiso dar más detalles de su muerte para no alterarme, todo un detalle por su parte. Me comentó en aquel momento que había ocurrido en un barrio residencial de Barcelona. Yo le preguntaba por más detalles pero él no volvio a hacer ningún comentario más sobre ese tema. Me sugirió que más tarde, si yo quería, avisaría a un psicologo para que me hiciera compañía. En ese momento yo pensé que mejor no.

Una vez dejé mis maletas, nos fuimos para la casa. Realmente era un casa de esas que impresiona. Estuve hablando con los señoritos de Luisa hasta que el inspector me ordenó que fuera a buscar las cosas de mi hermana. Me explicó que habían cogido algunas prendas como pista pero que el resto me lo podía quedar.

Subí a la habitación de mi hermana. Era una habitanción pequeña, sencilla. Mientras colocaba todas sus cosas en una maleta la tristeza se apoderaba de mi. De nuevo, comencé a llorar. Era una situación muy violenta. Demasiado pronto y muy dificil de sobrellevar. Me senté en la cama. No paraba de llorar. Tenía abierto el armario para guardar su abrigo y también alguna camisa. En ese instante, me fijé en que debajo del armario había una cajita.

¿Qué será? - me pregunté. Era una caja que además tenía algo dentro. Habían algunas cartas, su diario y una fotografía de un señor con algo escrito detrás. No fue fácil descifrar que ponía: "Te quiero". Las cartas tenían un sobre azul. Azul!! Qué raro!! Eran todas de un tal Sr. Vilanova?? Ese nombre me sonaba pero no pudé recordar de qué. Estaba muy extrañada ya que mi hermana no me había comentado nada de ese señor. Ojeé su diario rápidamente hasta la última página donde había algo que me llamó muchísimo la atención. Mi hermana tenía una cita con el Sr. Vilanova a la misma hora a la que la mataron. El Sr. Vidal llamó a la puerta pero yo me apresuré a guardar rápidamente la caja dentro de la maleta e inmediatamente después le hize pasar. Él había estado pensado que sería mejor que me ayudara a recoger las cosas. Yo también pensaba que eso era lo mejor. Era un señor extraño, con un toque de misterio.

Enviado por Cdb111
 
TRÁFICO DE DROGRAS EN BARCELONA
 

Al rato desperté, estaba en una habitación a oscuras, distinguía unos objetos delante de mí, pensé que quizás estaría en un hospital, sentía un dolor muy agudo en la cabeza, no recordaba lo que me había pasado, pensé que probablemente me habría dado un golpe muy fuerte en la cabeza por lo que tendría una conmoción cerebral leve y por eso no podía recordar lo que me había pasado. Al cabo de unos minutos llegó una chica y abrió una pequeña luz, distinguí, que por sus atuendos era una enfermera, me tomó la presión, dijo que estaba bien y me dió un calmante para el dolor de cabeza. Media hora más tarde llamaron a la puerta de la habitación.

Inspector Vidal: Perdón, ¿se puede pasar?
Paciente: Adelante.
I. : Muy bien señora Prieto, soy el inspector Vidal, ya me conoce, y debo hacer unas preguntas.
Sra. Prieto: Muy bien, ¿de qué se trata inspector?
I: ¿Cómo ha llegado hasta aquí?.
P.: Perdone, no recuerdo nada, me he dado un fuerte golpe en la cabeza y ahora no soy capaz de recordar cómo he llegado hasta aquí.
I.: Uhm..., entiendo, el doctor me ha dicho que se ha dado un fuerte golpe en la cabeza y por eso ahora no puede recordar algunos detalles. De todos modos, ¿usted tiene una hermana que se llama Ermenenciana Prieto, ¿es así? Sra. Prieto: Si señor inspector, ¿hay algún problema? Insp. Vidal: ¿No recuerda?, Yo mismo se lo dije en la estación de tren, su hermana ha muerto y ha sido brutalmente asesinada, estamos buscando el asesino y todos los cómplices implicados en este caso. Desde hace tiempo que estamos investigando peligrosos delincuentes en Barcelona que están llevando a cabo una operación de distribución de droga en Europa, por ahora no le puedo decir nada más, así que le propongo que cuando se haya recuperado y descansado un poco volveré para hacerle unas cuantas preguntas sobre su hermana y todo lo que sabe usted: el puesto de trabajo, a qué se dedicaba en su tiempo libre, sus amistades y posibles enemigos, ya sabe, cosas así, espero que me pueda ayudar.
P.: Me parece que me estoy mareando... llame al médico ¡por favor!

Enviado por Airun