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Introducción
En esta ocasión hablaremos de la hermosa ciudad de Córdoba
y en especial, del mes que la define: Mayo. Mes que se unen
por igual los festejos religiosos con la sensualidad pagana.
Hablaremos de tres grandes fiestas en esta ciudad, fiestas
de tradición, alegría y sensualidad.
Rutas Mágicas
El derroche de júbilo popular que envuelve a la capital
en el mes de mayo tiene su inicio con La Fiesta de la
Cruz. Es esta una de las tradiciones religiosas de
mayor arraigo popular, que consiste en la instalación, diseminadas
por todos los rincones de la ciudad, de cruces hechas con
flores. Las peñas, cofradías y asociaciones de vecinos las
levantan en los barrios y las rodean de diversos objetos decorativos,
como mantones de manila. Junto a ellas se disponen puestos
en los que se sirven tapas y se da de beber a los vecinos,
que acompañan la visita de las cruces especialmente agradable
durante la noche con bailes y cánticos. El ayuntamiento concede
un premio al más vistoso de estos monumentos.
En
la primera quincena de mayo tiene lugar en Córdoba otra de
sus celebraciones más genuinas, el Concurso de Patios.
El colorido y la fragancia de las flores envuelven estos rincones
recoletos que pugnan entre si por ofrecer la apariencia más
vistosa y el ambiente más sugerente.
Un total de más de cuarenta patios participan en el concurso;
junto a éstos pueden recorrerse otros que quedan fuera de
la competición, entre ellos, las sedes de la Asociación
de Amigos de los Patios Cordobeses, en la calle de San
Basilio nº 50 o en Siete Revueltas nª 1.
En las plazas y calles próximas y, en ocasiones dentro de
los propios recintos, tienen lugar actuaciones de cante flamenco
y distintas manifestaciones artísticas organizadas por el
ayuntamiento. El patio del palacio de los Páez, el del convento
de la Merced, el del Zoco, el de los Naranjos, el de la Casa
de las Campanas son, entre otros los lugares que acogen esta
programación.
Mayo se despide Córdoba con la Feria de la Salud,
en honor a la Virgen. Del antiguo origen de esta celebración,
relacionada con la venta de ganado, no queda ningún rastro.
En la actualidad, los vistosos trajes de campero o de gitana,
los paseos de caballos, la bebida el cante y los bailes en
los tablaos de las casetas , así como distintas máquinas de
atracciones conforman el contenido de la feria cordobesa,
situada en un reciente recinto junto al río en la explanada
del Arenal.
Fundada probablemente por los cartagineses, se convirtió
en colonia romana a partir del s. II a. J.C. Tras la invasión
musulmana de la península Ibérica, Córdoba asumió la capitalidad
de al-Andalus (716), función que mantendría durante el emirato
(756) y el califato (929). Fue ésta la época de mayor esplendor
de la ciudad, cuya población llegó a alcanzar los 250.000
hab. Fernando III de Castilla conquistó la plaza en 1236 y
la repobló con gentes del N de la Península. Córdoba inició
por entonces su decadencia, que se agravó con las adversidades
que se abatieron sobre Andalucía durante el s. XVI (entre
ellas, la hambruna y el motín popular de 1652).
Ocupada por las tropas francesas en 1810, permaneció en su
poder hasta el final de la guerra de la Independencia (1812).
A lo largo del s. XIX fue un activo foco de las ideas federalistas
y obreristas.
Durante la guerra civil de 1936-1939, la ciudad estuvo desde
el principio en el bando nacionalista, y resultaron vanos
los intentos del general Miaja por tomarla.
Los
restos más antiguos conservados en la ciudad corresponden
a la época romana: mosaicos, sarcófagos y restos arquitectónicos
(puente romano sobre el Guadalquivir).
El período de dominación musulmana fue su época de mayor
esplendor, y a él corresponden los más importantes monumentos
de la ciudad: la mezquita mayor y la ciudad palaciega de Medina
Azara, así como algunos alminares de las mezquitas (en la
iglesia de San Juan y el del convento de Santa Clara), unos
baños y restos de las murallas (torres y puertas).
La Mezquita-Catedral de Córdoba: Iniciada por
Abd al-Rahman I. Erigido sobre la antigua iglesia visigoda
de San Vicente, se inició su construcción hacia 780 y se proyectó
un templo de once naves perpendiculares a la quibla. Hisam
I completó su construcción y erigió un alminar. Abd al-Rahman
II añadió ocho naves en la cabecera y derribó la antigua quibla.
Entre 961-968, Al-Hakam II continuó la ampliación por el mismo
testero meridional con la nueva cabecera, el mihrab y el lucernario.
Por último, Almanzor ensanchó la mezquita por el lado oriental
con ocho nuevas naves. La torre de la catedral, que engloba
el primitivo alminar, fue construida entre 1593 y 1664.
Entre
las fachadas y puertas, de diferentes épocas, destacan: la
principal, llamada del Perdón, el postigo de la Leche, la
puerta de san Esteban, la del Obispo y la de santa Catalina.
La gran belleza del interior surge de la sencilla combinación
de columnas y arquerías. Desde el punto de vista decorativo,
sobresalen los arcos lobulados, los mosaicos policromos de
los muros, la decoración de las cúpulas, los entrelazamientos
y las superposiciones de arcos de diversos tipos, los motivos
vegetales y, ante el mihrab, las magníficas bóvedas de crucería,
expresión de la suntuosidad del arte califal.
Entre 1523 y 1600 se construyó, sobre la mezquita musulmana,
la capilla mayor de la catedral, de estilo renacentista aunque
con reminiscencias góticas.Se completó con un retablo mayor
(obra de Alonso Matías, s. XVII); la sillería del coro, de
estilo barroco, tallada en caoba (1747-1758); y numerosas
pinturas y esculturas de los más famosos artistas de la época.
Córdoba conserva también un interesante conjunto de arquitectura
gótica: iglesias de San Miguel, San Nicolás de la
Villa, San Pedro, San Lorenzo, etc., y los conventos de San
Agustín y San Pablo.
Muestra
de la arquitectura barroca son las iglesias
de San Francisco y de la Victoria, así como los conventos
de la Merced y de Santa Isabel. También de estilo barroco
son los denominados "triunfos de san Rafael", que decoran
algunas de las plazas de la ciudad.
Mudéjar: Entre la arquitectura civil destacan
numerosos palacios y casas solariegas de estilo mudéjar, gótico
y renacentista, y en menor número, barrocas. Por último, cabe
destacar los restos del alcázar y el castillo de Calahorra.
Museos: El Museo Arqueológico contiene fondos
prehistóricos y de la cultura ibérica, así como de las etapas
posteriores de la historia cordobesa.Otros museos son el de
la Mezquita, el de Bellas Artes y el dedicado a Julio Romero
de Torres.
Córdoba está comunicada por tren y autobús con las principales
ciudades españolas.
A través del ferrocarril Córdoba enlaza directamente con
Madrid, Barcelona, Sevilla, Cádiz, Málaga y Jaén. Indirectamente
está comunicada con las restantes capitales andaluzas. Destacamos
el AVE, que ha situado a Córdoba a dos horas de Madrid y a
solo a una de Sevilla.
Estación de Renfe
Glorieta de las Tres Culturas s/n
Tel 957-49.02.02
El autobús comunica con diferentes pueblos y/o ciudades de
la Andalucia y regiones cercanas. Tenemos varias compañias:
Secorbus
Camino de los sastres, 1 local 7
Tel 957-46.80.40
Alsina Graells Sur
C/Diego Serrano, 14
Tel 957-23.64.74
Transportes Ureña S.A.
Avda. de Medina Azahara, 29
Tel 957-45.41.02
Auto-transportes López y Lisetur
Paseo de la Victoria, 15
Tel 957-47.75.92
Oficina Municipal de Turismo
Plaza de Judá Leví s/n
Tel 957-20.05.22
Ayuntamiento de
Córdoba
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