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sábado, 21 de octubre de 2017

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Novela Virtual - Continuaciones


En esta sección os presentamos las continuaciones que nos vais enviando para la novela virtual. La continuación más votada será el siguiente capítulo de la novela.
 
¿QUIÉN ES DANIEL?
 

Estaba perdida, mi mente, mis sentidos, mis sentimientos, el recuerdo de la pérdida de mi hermana me tenía desconcertada. No sabía qué hacer no era su pérdida en sí, sino la forma en que había muerto, el miedo recorría mi cuerpo estaba cansada, confundida en una ciudad que no conocía, las lágrimas caían por mi rostro. Parecía que todo el mudo estaría fijándose en mí.

Me senté en un banco intentando descansar y relajarme... de repente alguien me tocó el hombro, me giré despacio, sentía mi rostro pálido aún mojado por las lágrimas, un chico me pedía fuego sus ojos verdes se clavaron en los míos durante unos segundos, era realmente atrayente, saqué mi mechero y se lo ofrecí, lo mismo hizo él con su paquete de tabaco. No dude en coger un cigarrillo pensando que éso me tranquilizaría...

Me pidió permiso para sentarse a mi lado, yo le hice un gesto con la mano y le dije que no me importaba que se sentara, total, necesitaba compañía. Me preguntó que si tenía problemas, seguramente había notado el estado en que me encontraba y la forma alterada y nerviosa en que acercaba el cigarro a mi boca, le contesté que tantos como nunca había tenido. Le conté lo sucedido, la muerte de mi hermana y lo de la banda terrorista y que me encontraba sola en la ciudad y no conocía a nadie.

Se me presentó como Daniel y me ofreció un café en una cafetería que conocía y que estaba a pocos metros del parque en que nos encontrábamos. Acepté casi sin pensármelo pero necesitaba tomar algo caliente y con su compañía me sentía más segura, parecía un buen chico.


Enviado por Jose Angel
 
LUCHAR POR SOBREVIVIR
 
Y andé hasta que cansada del viaje, de la furia que en ese momento sentía y de tanto andar sin saber donde, encontré un pequeño parque donde entré a descansar y pensar, necesitaba pensar, necesitaba centrarme, que debía hacer. Hasta ese momento nunca había estado en una situación tan apurada. No podía volver a casa, no tenía ni un céntimo. No podía seguir mi vida sin más: ir a trabajar tal y como habíamos planeado con mi hermana. Ya las cosas no son iguales, y nunca volverán a serlo.

Empecé a llorar y no podía parar... era una cosa terrible. De pronto me dí cuenta que ya no tenía las maletas. Parece mentira que pensara en las maletas, pero, ahora aún tenía menos, ahora ni tenía un simple vestido para cambiarme, de repente una visión se apareció ante mi, me veía con unos harapos viejos y mugrientos y pidiendo limosna en una esquina de cualquier calle.

Rompí a llorar furiosa conmigo misma, que egoísta que soy!, mi hermana salvajemente asesinada, y yo sólo pensaba en mi misma. De pronto un yo interior me dijo: Sólo tú puedes conocer el verdadero motivo del asesinato de Luisa. Sólo tú, María José, deberías ir donde en un principio estabas destinada, recoger todas las pertenencias de Luisa, examinarlas, e investigar con mucho tiento, que le pasó. Sólo de esta forma podrás seguir en paz con tu vida.

Además, me animé con la idea que de esta forma tendría un lugar donde dormir, tendría mis pertinencias, ya que la policía sabia donde me dirigía y tendría el dinero que tanto necesitan mis padres para las medicinas, son tiempos difíciles, y ahora aún más ya que tenemos que prescindir del sueldo de mi pobre hermana.

 
Enviado por Nea
 
PROSIGUIENDO
 

Me hospedé en la primera pensión que vi a mi salida de la comisaría, a la que ya no tendría que volver al dar toda la información que pudiera servir de utilidad a los agentes, la pensión era algo cara para mis recursos pero no tuve más elección que pasar la noche allí ya que no iba a permitir pasar la noche en la calle con el miedo que le tenía ya a la ciudad después de la malísima impresión que me causó Barcelona nada más pisarla sumada a la tristeza de perder a un ser querido. A la mañana siguiente amanecería sin el poco dinero que me quedaba, con la obligación de encontrar trabajo en ese mismo día ya fuera de limpiadora, de camarera...
Con sus dos maletas salió de la pensión sin rumbo fijo buscando cualquier destino que de ella se quiera apiadar, buscó primero trabajo de limpiadora en un colegio donde se lo negaron, luego de camarera en un casino donde tampoco la aceptaron. Así estuvo toda la mañana, el pesimismo se adueñó de ella haciéndole tomar quizás decisiones precipitadas ya que su timidez le impedía pedir ayuda en cualquier lugar.
A su familia tampoco quiso pedir ayuda después de darle la fatídica noticia de la muerte de su hermana no quiso que se preocuparan por ella y mintiéndoles les dijo que ya tenía trabajo y le habían dado un anticipo. Se colocó junto a los vendedores ambulantes que en la plaza se colocan a vender sus variopintos productos para llevarse el pan a la boca, allí abrió sus maletas, se guardó la ropa interior en el interior de la camisa que vestía en ese momento y todo lo demás se dispuso a venderlo. Cuando la noche estaba a punto de caer y todos los demás se fueron tras negarle la ayuda que le habían ofrecido, recogió sus bártulos, satisfecha porque con el dinero que ha ganado y debido a que se encontraba en una zona menos favorecida de la ciudad tendría para tres noches en una pensión, en la que podría dormir y desayunar. Ella que tampoco es de mucho comer se dijo a sí misma que podía pasar un par de días sin almorzar ni cenar. A la mañana siguiente salió de nuevo en busca de trabajo esta vez sin las maletas ya que había contratado la habitación por tres noches las dejo allí, sin estar muy convencida se animó pensando que a lo mejor la podían admitir mejor en un trabajo al no verla con maletas.
Cerca del medio día sus tripas ya empezaron a sonarle, entró en un restaurante, se sentó en la mesa más cercana a la puerta, esperó al camarero que pronto llegaría. Al llegar no le dejó terminar la frase de "qué quiere usted" y le preguntó que si él era el dueño a lo que el buen hombre contestó afirmativamente añadiendo que ojalá pudiera contratar a una camarera y a una limpiadora ya que se tenía que encargar él hasta de la limpieza y que para su edad era demasiada tarea. Ella disimuladamente miraba mientras el hombre hablaba del local y comprobó que le hacía falta una mejor limpieza. Le propuso que ella le limpiaba todos los días una hora a cambio de que él le pusiese un plato de comida por delante cada mediodía. La propuesta la recibió con agrado el hombre y se dispuso sin pensárselo dos veces a traerle la comida de inmediato, y así fue, cuando ella terminó de almorzar comenzó con ímpetu la tarea de la limpieza para hacerle ver que ella cumple lo que dice.

 
Enviado por Orinocosur
 
YO POR ELLA
 

Aun con la cabeza en muchos lados, los pensamientos volando por rincones de recuerdos y el rostro de ella clavado en la mente, decidí seguir con lo que podía; había recordado que el tal señor Sánchez comentó, que iba hacer difícil los papeleos del cadáver, y que yo tenía que encargarme de todo, informar en la delegación de nuestro pueblo de origen y modificar ciertos papeles para por fin demostrarle al mundo que ella ya no vivía.

Todo esto se me hacía demasiado, todo se tornaba tan irreal y yo sola en un lugar donde nadie es capaz de regalar una mirada, y no una mirada de las buenas sino una cualquiera, los papeleos no podían esperar y yo no estaba dispuesta a realizarlos.

Me levanté temprano, recogí los pocos documentos que tenían de mi hermana, me aseguré que no quedara ninguno en manos de la policía, la morgue y de nadie, desaparecí toda prueba de identificación del cadáver y solté varias lágrimas por ella, porque en ese momento había decidido abandonarla, yo no me haría cargo, quedaría como no identificada y ella para el mundo jamás habría muerto, desde ese instante yo sería ella, mi nombre ya no era Maria José Prieto, desde aquella tarde yo sería María Jesús Prieto.

 
Enviado por Itafi
 
RULETA RUSA
 

Después de caminar, perdida en mis pensamientos, decidí buscar un hotel; tal vez mi hermana había muerto pero no era razón para que yo muriera con ella. Al fin encontré una linda posada manejada por una amable anciana que vivía con sus nietas. El precio era razonable y pasé la noche allí. El lugar me recordaba los años en el orfanato junto a mi hermana, y una parte de mi seguía creyendo que me llamaría en la mañana, para hablar de su increible vida llena de aventuras, que por lo que había descubierto recientemente sólo eran historias, inventadas para que no me preocupara. Al fin me dormí y soñé con ella, era tan hermosa con su cabello largo y parecía tan real que cuando me desperté al día siguiente no podía creer que estaba muerta.

Cuando iba camino de la estación de policia en el autobús un hombre se me acercó; en ese momento no me di cuenta de lo atractivo que era hasta que se bajó; alto de ojos claros y cabello oscuro me dió un papel y me dijo que lo encontrara en la dirección que estaba escrita en él, era por mi hermana muerta me dijo, el corazó se me paró, quién podía ser el hombre apuesto que de pronto me quitó la respiración, para dejarme perpleja por mi hermana?

Después de estar inmóvil por unos minutos la desesperación estaba matándome por dentro, no podía controlar mis emociones. De pronto la realidad había golpeado tan fuerte que no me quedaban dudas de que estaba despierta; que mi hermana había sido asesinada; que no era la inocente niña que yo creía sino una persona que no reconocía. En ese momento en medio de toda la gente se oyó un grito histérico, y de pronto rompí en llanto.

 
Enviado por Aska_l
 
Apuesta y gana


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