En
esta sección os presentamos las continuaciones que nos
vais enviando
para la novela virtual. La continuación más votada
será el siguiente capítulo de la novela.
¿QUIÉN
ES DANIEL?
Estaba
perdida, mi mente, mis sentidos, mis sentimientos, el recuerdo
de la pérdida de mi hermana me tenía desconcertada.
No sabía qué hacer no era su pérdida
en sí, sino la forma en que había muerto, el
miedo recorría mi cuerpo estaba cansada, confundida
en una ciudad que no conocía, las lágrimas caían
por mi rostro. Parecía que todo el mudo estaría
fijándose en mí.
Me senté en un banco intentando descansar y relajarme...
de repente alguien me tocó el hombro, me giré
despacio, sentía mi rostro pálido aún
mojado por las lágrimas, un chico me pedía fuego
sus ojos verdes se clavaron en los míos durante unos
segundos, era realmente atrayente, saqué mi mechero
y se lo ofrecí, lo mismo hizo él con su paquete
de tabaco. No dude en coger un cigarrillo pensando que éso
me tranquilizaría...
Me pidió permiso para sentarse a mi lado, yo le hice
un gesto con la mano y le dije que no me importaba que se
sentara, total, necesitaba compañía. Me preguntó
que si tenía problemas, seguramente había notado
el estado en que me encontraba y la forma alterada y nerviosa
en que acercaba el cigarro a mi boca, le contesté que
tantos como nunca había tenido. Le conté lo
sucedido, la muerte de mi hermana y lo de la banda terrorista
y que me encontraba sola en la ciudad y no conocía
a nadie.
Se me presentó como Daniel y me ofreció un café
en una cafetería que conocía y que estaba a
pocos metros del parque en que nos encontrábamos. Acepté
casi sin pensármelo pero necesitaba tomar algo caliente
y con su compañía me sentía más
segura, parecía un buen chico.
Enviado
por Jose Angel
LUCHAR
POR SOBREVIVIR
Y
andé hasta que cansada del viaje, de la furia que en
ese momento sentía y de tanto andar sin saber donde,
encontré un pequeño parque donde entré
a descansar y pensar, necesitaba pensar, necesitaba centrarme,
que debía hacer. Hasta ese momento nunca había
estado en una situación tan apurada. No podía
volver a casa, no tenía ni un céntimo. No podía
seguir mi vida sin más: ir a trabajar tal y como habíamos
planeado con mi hermana. Ya las cosas no son iguales, y nunca
volverán a serlo.
Empecé
a llorar y no podía parar... era una cosa terrible.
De pronto me dí cuenta que ya no tenía las maletas.
Parece mentira que pensara en las maletas, pero, ahora aún
tenía menos, ahora ni tenía un simple vestido
para cambiarme, de repente una visión se apareció
ante mi, me veía con unos harapos viejos y mugrientos
y pidiendo limosna en una esquina de cualquier calle.
Rompí a llorar furiosa conmigo misma, que egoísta
que soy!, mi hermana salvajemente asesinada, y yo sólo
pensaba en mi misma. De pronto un yo interior me dijo: Sólo
tú puedes conocer el verdadero motivo del asesinato
de Luisa. Sólo tú, María José,
deberías ir donde en un principio estabas destinada,
recoger todas las pertenencias de Luisa, examinarlas, e investigar
con mucho tiento, que le pasó. Sólo de esta
forma podrás seguir en paz con tu vida.
Además, me animé con la idea que de esta forma
tendría un lugar donde dormir, tendría mis pertinencias,
ya que la policía sabia donde me dirigía y tendría
el dinero que tanto necesitan mis padres para las medicinas,
son tiempos difíciles, y ahora aún más
ya que tenemos que prescindir del sueldo de mi pobre hermana.
Enviado
por Nea
PROSIGUIENDO
Me
hospedé en la primera pensión que vi a mi salida
de la comisaría, a la que ya no tendría que
volver al dar toda la información que pudiera servir
de utilidad a los agentes, la pensión era algo cara
para mis recursos pero no tuve más elección
que pasar la noche allí ya que no iba a permitir pasar
la noche en la calle con el miedo que le tenía ya a
la ciudad después de la malísima impresión
que me causó Barcelona nada más pisarla sumada
a la tristeza de perder a un ser querido. A la mañana
siguiente amanecería sin el poco dinero que me quedaba,
con la obligación de encontrar trabajo en ese mismo
día ya fuera de limpiadora, de camarera...
Con
sus dos maletas salió de la pensión sin rumbo
fijo buscando cualquier destino que de ella se quiera apiadar,
buscó primero trabajo de limpiadora en un colegio donde
se lo negaron, luego de camarera en un casino donde tampoco
la aceptaron. Así estuvo toda la mañana, el
pesimismo se adueñó de ella haciéndole
tomar quizás decisiones precipitadas ya que su timidez
le impedía pedir ayuda en cualquier lugar.
A su familia tampoco quiso pedir ayuda después de darle
la fatídica noticia de la muerte de su hermana no quiso
que se preocuparan por ella y mintiéndoles les dijo
que ya tenía trabajo y le habían dado un anticipo.
Se colocó junto a los vendedores ambulantes que en
la plaza se colocan a vender sus variopintos productos para
llevarse el pan a la boca, allí abrió sus maletas,
se guardó la ropa interior en el interior de la camisa
que vestía en ese momento y todo lo demás se
dispuso a venderlo. Cuando la noche estaba a punto de caer
y todos los demás se fueron tras negarle la ayuda que
le habían ofrecido, recogió sus bártulos,
satisfecha porque con el dinero que ha ganado y debido a que
se encontraba en una zona menos favorecida de la ciudad tendría
para tres noches en una pensión, en la que podría
dormir y desayunar. Ella que tampoco es de mucho comer se
dijo a sí misma que podía pasar un par de días
sin almorzar ni cenar. A la mañana siguiente salió
de nuevo en busca de trabajo esta vez sin las maletas ya que
había contratado la habitación por tres noches
las dejo allí, sin estar muy convencida se animó
pensando que a lo mejor la podían admitir mejor en
un trabajo al no verla con maletas.
Cerca del medio día sus tripas ya empezaron a sonarle,
entró en un restaurante, se sentó en la mesa
más cercana a la puerta, esperó al camarero
que pronto llegaría. Al llegar no le dejó terminar
la frase de "qué quiere usted" y le preguntó
que si él era el dueño a lo que el buen hombre
contestó afirmativamente añadiendo que ojalá
pudiera contratar a una camarera y a una limpiadora ya que
se tenía que encargar él hasta de la limpieza
y que para su edad era demasiada tarea. Ella disimuladamente
miraba mientras el hombre hablaba del local y comprobó
que le hacía falta una mejor limpieza. Le propuso que
ella le limpiaba todos los días una hora a cambio de
que él le pusiese un plato de comida por delante cada
mediodía. La propuesta la recibió con agrado
el hombre y se dispuso sin pensárselo dos veces a traerle
la comida de inmediato, y así fue, cuando ella terminó
de almorzar comenzó con ímpetu la tarea de la
limpieza para hacerle ver que ella cumple lo que dice.
Enviado
por Orinocosur
YO
POR ELLA
Aun con la cabeza en muchos lados, los pensamientos volando
por rincones de recuerdos y el rostro de ella clavado en la
mente, decidí seguir con lo que podía; había
recordado que el tal señor Sánchez comentó,
que iba hacer difícil los papeleos del cadáver,
y que yo tenía que encargarme de todo, informar en
la delegación de nuestro pueblo de origen y modificar
ciertos papeles para por fin demostrarle al mundo que ella
ya no vivía.
Todo esto se me hacía demasiado, todo se tornaba tan
irreal y yo sola en un lugar donde nadie es capaz de regalar
una mirada, y no una mirada de las buenas sino una cualquiera,
los papeleos no podían esperar y yo no estaba dispuesta
a realizarlos.
Me levanté temprano, recogí los pocos documentos
que tenían de mi hermana, me aseguré que no
quedara ninguno en manos de la policía, la morgue y
de nadie, desaparecí toda prueba de identificación
del cadáver y solté varias lágrimas por
ella, porque en ese momento había decidido abandonarla,
yo no me haría cargo, quedaría como no identificada
y ella para el mundo jamás habría muerto, desde
ese instante yo sería ella, mi nombre ya no era Maria
José Prieto, desde aquella tarde yo sería María
Jesús Prieto.
Enviado
por Itafi
RULETA
RUSA
Después de caminar, perdida en mis pensamientos, decidí
buscar un hotel; tal vez mi hermana había muerto pero
no era razón para que yo muriera con ella. Al fin encontré
una linda posada manejada por una amable anciana que vivía
con sus nietas. El precio era razonable y pasé la noche
allí. El lugar me recordaba los años en el orfanato
junto a mi hermana, y una parte de mi seguía
creyendo que me llamaría en la mañana, para
hablar de su increible vida llena de aventuras, que por lo
que había descubierto recientemente sólo eran
historias, inventadas para que no me preocupara. Al fin me
dormí y soñé con ella, era tan hermosa
con su cabello largo y parecía tan real que cuando
me desperté al día siguiente no podía
creer que estaba muerta.
Cuando
iba camino de la estación de policia en el autobús
un hombre se me acercó; en ese momento no me di cuenta
de lo atractivo que era hasta que se bajó; alto de
ojos claros y cabello oscuro me dió un papel y me dijo
que lo encontrara en la dirección que estaba escrita
en él, era por mi hermana muerta me dijo, el corazó
se me paró, quién podía ser el hombre
apuesto que de pronto me quitó la respiración,
para dejarme perpleja por mi hermana?
Después
de estar inmóvil por unos minutos la desesperación
estaba matándome por dentro, no podía controlar
mis emociones. De pronto la realidad había golpeado
tan fuerte que no me quedaban dudas de que estaba despierta;
que mi hermana había sido asesinada; que no era la
inocente niña que yo creía sino una persona
que no reconocía. En ese momento en medio de toda la
gente se oyó un grito histérico, y de pronto
rompí en llanto.